Mamá… ¿Papá cambió mi destino?

Veíamos Naruto cuando de pronto mi pequeño de la nada puso en pausa la serie para sorprenderme con su pregunta: “mamá… ¿papá cambió mi destino?”. No sabia como reaccionar, así que hice lo que siempre se hace cuando no se sabe que decir, contesté con otra pregunta. “¿Porque te preocupa eso hijo?”, su respuesta fue sencilla, “porque mi destino era estar con papá y contigo, pero él ya no está”.

Le acaricié su cabecita mientras la mia empezó a dar vueltas, buscaba la mejor respuesta para su pregunta y al hacerlo no pude evitar pensar en mi misma. Como hija de padres separados me quede divagando un instante en que tanto esta decisión que ellos tomaron, afectó mi vida. Recordé lo del efecto mariposa y, como un detalle simple podía significar un drástico cambio en la vida de cada persona.

¿Y que respuesta doy?

Hice un mea culpa cayendo en cuenta de como mis decisiones (tomadas ya sea por inmadurez, intolerancia, falta de compromiso, desesperación, angustia, etc.) habían afectado la vida de mis hijos; y como las decisiones de cada padre/madre del planeta marcaron, marcan y marcaran el camino que luego recorrerán sus pequeños.

Con todos estos mensajes que llegan a nosotros por los diferentes medios, donde nos convencen de que debemos vivir nuestras vidas, hacer lo que nos hace sentir mejor, romper lazos con tal de buscar nuestra felicidad, olvidamos leer las letras pequeñas y pasamos por alto el hecho de que cuando tenemos hijos, dejamos de ser la prioridad y cada decisión que tomamos ya no solo nos afecta a nosotros.

¿Podemos ser acaso felices si causamos la desdicha de nuestros hijos? ¿Vale el costo de dañar a estos seres que no pidieron venir al mundo, la momentánea satisfacción personal?.

Como sus ojitos esperaban mi respuesta, yo simplemente atiné a decir “no mi amor, nadie puede cambiar tu destino, porque eso es algo que tu tienes que construir solito; y yo se muy bien que será un destino muy feliz”. Luego continuamos con nuestro animé.

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