agosto 2, 2020

¿Estás list@ para enseñar en pandemia?

Por Lys

Este año, un virus llegó a cambiarnos la vida para siempre. Se metió en nuestros trabajos, en nuestras rutinas, en nuestros hogares y lógicamente, también en nuestras aulas. Llegó y vació los salones de clase, instaló un aparato como medio de comunicación entre nuestros alumnos y nosotros. Nos impuso un desafío y nos dejó a nuestra suerte.

Cómo enfrentamos ahora el proceso educativo?

Acostumbrados a nuestra pizarra, ahora debemos encontrar en la computadora y el celular el aliado para compartir lo que sabemos. Pero… es realmente eso lo que debemos hacer?
No es muy pobre querer solamente compartir lo que sabemos? No sería maravilloso ir mucho más allá y transmitir el deseo de aprender, la curiosidad por descubrir por encima de lo que nosotros hemos descubierto?
No es esta una oportunidad única para motivar a nuestros alumnos a aprovechar que tienen en las manos el poder, una fuente inagotable de información y la capacidad de moldear su propio conocimiento?

Una tarea que no depende «solo» de nosotros

Analizando a fondo, este virus nos trajo la oportunidad de generar mejores estudiantes, mejores profesionales, mejores docentes. El problema está en que no depende solo de nosotros.
Cuando estábamos en aula y veíamos a alguno de nuestros alumnos dispersarse, teníamos tecnicas para llamar su atención e intentar volverlos a la clase; ahora, con el aula invertida todo queda en sus manos.
Podemos buscar las herramientas más bonitas, las técnicas más divertidas, un estilo nuevo, un proceso menos tedioso; pero la verdad, aprender ahora solo depende de ellos.

Con un solo límite

El que quiere estudia donde, cuando y como quiere.
Foto Pexels

Tanto para nosotros que queremos enseñar como para quienes quieren aprender, hoy día, solo existe un límite… nosotros mismos.
Las herramientas están allí, en todos lados, a toda hora y de múltiples formas. Puedo acceder a la información desde el celular, desde una tablet, desde la computadora e incluso desde la TV. Puedo aprender leyendo, viendo un video o simplemente escuchando un audio. El conocimiento está allí, para quien quiera compartirlo y para quien quiera tomarlo.

El verdadero reto

Lo que marcará la diferencia entre un buen alumno (más adelante un profesional calificado) es ahora la responsabilidad con la que asuma su deseo de aprender.
Lo que marcará su destino intelectual está como asume el reto de vivir con rutinas de estudios firmas y adecuarse a ellas más allá de los tantos distractores que uno tiene alrededor.
Ser el mejor en lo que elegimos ser ya no depende de una institución sino de la intención de lograrlo. Como nunca, llegar a la meta hoy depende de uno mismo.

Y qué pasa con nosotros los docentes entonces?

Pues que esta pandemia nos da la oportunidad de ser lo que realmente debimos haber sido siempre, un medio para aprender a aprender. Los guías para identificar cual es el camino correcto para un proceso de aprendizaje más completo, el apoyo para encontrar las herramientas que lo faciliten; y el generador de curiosidades que motiven a cada alumno el querer saber cada día un poco más.